Ride

16mm / silent / b&w / 2’30”

16mm / mudo / b&w / 2’30”

Five seconds of time are stretched and repeated. What is recurrent in the film is the spontaneous rhythm of 'human walking'. 'Ride' is a new reading of the scientific and colonial gaze found in the pre-cinematic technology of 'Chronophotography' developed by Étienne-Jules Marey and present in Eadweard Muybridge's early motion experiments. Emulating that aesthetic, 'Ride' captures a moment and presents it at twenty-four frames per second – isolated units. The film, likewise, seeks to clarify the relationship between the mechanical reproduction and the experience of identification as exposed by José Ortega y Gasset in "Man and People". He wrote that identity "will perhaps be even clearer if [presented] in the following way (. . .) Imagine the word "I" displayed on a blackboard in printed characters, that is in characters reproduced mechanically to obviate all graphological peculiarities. Consider what meaning this sign has for each one of us ¬– that is, what thing it denominates – and you will see that it cannot signify any reality at all but something abstract and general." Retrospectively, This "Ride" invites the viewer to translate Ortega y Gasset's sociological concept of the mechanical "I" into a cinematic image in order to answer the question: Will the cinematic version of the "I" be equally abstract? According to my understanding, the film image will be treated as real as it will fundamentally change our understanding of what we are and impose notions of subjectivity, which consequently played a huge role in late 19th century's and early 20th century's colonial identity in Africa and the Indies.

"Ride" es un estudio del movimiento. En la película, cinco segundos de película son expandidos/prolongados en forma de bucle. Lo que se repite es el instante espontáneo y rítmico del caminar. La película es una re-interpretación de la mirada científica, las tecnologías pre-cinematográficas de Étienne-Jules Marey, el uso de la cronofotografía en el trabajo de Eadweard Muybridge y la celebración del la mirada colonial y el espectáculo absurdo del movimiento secuencial de imágenes fijas. La película retrata el instante dividido/fragmentario y lo presenta en veinticuatro cuadros por segundo, unidades aisladas. Este acto nos recuerda que el movimiento es una ilusión. La película, también busca clarificar el dilema de la reproducción mecánica, tal como lo expone José Ortega y Gasset: "La cosa puede resultar aún más clara, si la presentamos de este modo, imaginemos en un encerado dibujada la palabra Yo en caracteres de imprenta, es decir, en caracteres mecánicamente reproducidos para evitar toda grafología. Piénsese qué significado tiene para cada cual ese signo, esto es, qué cosa denomina y se verá que no puede significar realidad ninguna sino sólo algo abstracto y general." La película invita a traducir ese "yo" en una imagen mecánicamente reproducida. El imaginario cinematográfico del "yo" no transmitirá la misma abstracción. Se podría confundir la imagen y el "yo" real; Por lo tanto, lo asumido como real cambiara radicalmente la noción de cultura. Además, el final de la película ofrece la opción de una liberación que implica escapar de la representación y desaparecer en el vacío irreconocible de la sobreexposición.